El arte de habitarme
No llegué a este camino desde la perfección, sino desde la experiencia de habitar mis propias heridas, emociones y procesos de transformación.
Mujer salvaje de la Tierra
No por rebeldía, sino por valentía.
Me atreví a entrar en lo profundo: mirar mi inconsciente, honrar mis raíces y atravesar aquello que dolía. En la búsqueda de sanar mi corazón, emprendí un viaje hacia mi núcleo. El yoga fue mi puerta de entrada, un camino que me invitó a desnudar mi esencia y habitarme con más verdad. Esa curiosidad me abrió al misterio, al cuerpo y a una visión más consciente de la vida. Aprendí a trascender las identidades que nublaban mi mirada y a volver al presente a través del cuerpo y las emociones. Comprendí que la plenitud nace de vivir con honestidad, respetar mis límites y soltar aquello que ya no tiene raíz en mí.
Hoy entiendo la vida como un movimiento constante de muerte y renacimiento, donde cada transformación trae consigo una nueva posibilidad. Y, sobre todo, aprendí a mirarme con amor.
Hoy celebro el poder de transformarme, de seguir evolucionando y habitar mi vida en conexión con la Tierra y con mi verdad.
Curiosidad que crea, pasión que transforma.
Mi sensibilidad encontró en el arte, el movimiento y la expresión corporal una forma de transformar lo vivido en conciencia.
Creo en una espiritualidad encarnada, donde el cuerpo no se separa del alma y cada emoción puede convertirse en una puerta hacia el autoconocimiento.
Me mueve la libertad de crear, sentir y explorar la vida con profundidad, presencia y verdad.


Un viaje entre cuerpo, conciencia y transformación.
Durante más de 20 años he explorado distintos caminos de autoconocimiento, movimiento y transformación humana, integrando disciplinas corporales, terapéuticas, artísticas y espirituales.
Mi formación nace tanto del estudio como de la experiencia viva: del cuerpo en movimiento, de la escena, de la danza, de los procesos emocionales, del liderazgo y del acompañamiento humano.
Hoy, todo ese recorrido converge en una mirada integradora donde cuerpo, emoción, presencia y conciencia dialogan como un mismo lenguaje.
Experiencia viva y trayectoria
Desde hace más de 14 años acompaño procesos a través del yoga, el movimiento consciente, la expresión corporal y herramientas de autoconocimiento. He compartido talleres y experiencias en festivales de yoga y bienestar en Barcelona y otros espacios internacionales, integrando cuerpo, arte y conciencia como vías de transformación.
Mi camino también incluye años de experiencia en teatro, danza escénica y liderazgo de grupos humanos, experiencias que enriquecen profundamente mi forma de acompañar y sostener espacios terapéuticos y vivenciales.
Terapia y crecimiento personal.
✺ Terapia Gestalt Transpersonal
✺ Coaching Transpersonal
✺ Tarot Evolutivo
✺ Breathwork Método In_Breath
✺ Diseño Humano
✺ Registros Akáshicos
✺ Astrología Psicológica
✺ Un Curso de Milagros
✺ Numerología Tántrica
Yoga, movimiento y danza.
✺ Kundalini Yoga (200h y 500h)
✺ Hatha Yoga (200h y 550h)
✺ Raja Yoga (100h)
✺ Yin Yoga (60h)
✺ Shakti Dance (200h)
✺ Instructora de Fitness
✺ Profesora de Danza del Vientre

Espectáculo de Danza del Vientre en Barcelona, 2019 .
Danza como camino de presencia.
La danza ha sido parte de mi vida desde los 4 años. Más de 17 años bailando profesionalmente me han enseñado que el movimiento puede convertirse en una vía de expresión, presencia y transformación. Hoy integro toda esa experiencia en mis talleres y acompañamientos, creando espacios donde el cuerpo, la emoción, el arte y la conciencia vuelven a encontrarse.
“Cuando emprendes el camino de volver a ti, recorres muchos senderos y descubres distintas herramientas. Y llega un momento en que también necesitas detenerte, integrar, descansar y dejar de buscar afuera para no dispersarte.
Y aun así, la mayor enseñanza ha sido no perder nunca la curiosidad, recordar que cada día trae un nuevo aprendizaje y aprender a habitar la vida con presencia, humildad y asombro.
Hoy camino desde ese lugar:
sintiendo, escuchando y honrando profundamente mi verdad.”
¡Gracias! Alejandra Soto
